Desde las dehesas y olivares de España a tu mesa
Jamón y aceite: la mejor combinación
Hablar de España es hablar de un territorio privilegiado. Un país donde el mar se encuentra con la montaña, donde los ríos riegan valles fértiles y donde la biodiversidad forma parte de la vida cotidiana. No es casualidad que cerca de 100 millones de personas visiten España cada año. Pero más allá de sus paisajes, hay algo que define profundamente su identidad: la excelencia de sus productos gastronómicos.
Con un clima diverso y una geografía única, España ha desarrollado una despensa natural incomparable. Y dentro de ella, hay dos pilares que representan mejor que ningún otro su esencia: el jamón ibérico y el aceite de oliva virgen extra.
La dehesa: origen de un tesoro único
Para entender el jamón ibérico, hay que empezar por la dehesa. Este ecosistema, único en el mundo, se extiende principalmente por regiones como Extremadura, Salamanca o Andalucía occidental. No es un bosque, ni un campo de cultivo al uso: es un sistema equilibrado entre el hombre y la naturaleza, donde encinas y alcornoques conviven con pastos y fauna.
En este entorno vive el cerdo ibérico, una raza única que se alimenta de bellotas durante la montanera. Este proceso natural es el responsable de la infiltración de grasa en la carne, lo que da lugar a ese veteado tan característico y a una textura y sabor incomparables.
España es el único país del mundo con cuatro denominaciones de origen protegidas para el jamón ibérico: Guijuelo, Dehesa de Extremadura, Jabugo y Los Pedroches. En todas ellas se produce lo que muchos consideran el mejor jamón del mundo, fruto de siglos de tradición.
La elaboración del jamón en España se remonta a tiempos antiguos, incluso a la época romana. Desde entonces, el saber hacer se ha transmitido de generación en generación, perfeccionando técnicas de salado, secado y curación que hoy siguen siendo artesanales, aunque apoyadas por la tecnología para garantizar la máxima calidad.
Los olivares: el alma líquida de España
Si la dehesa representa la tierra, el olivar representa su alma líquida. España es el país con mayor número de olivos del mundo y el principal productor de aceite de oliva. Pero no se trata solo de cantidad: hablamos también de calidad excepcional.
Los olivares españoles son tan diversos como su territorio. Existen:
- Grandes extensiones en Andalucía
- Olivares de montaña en sierras escarpadas
- Árboles centenarios e incluso milenarios (algunos con casi 2.000 años de historia)
Cada uno aporta matices únicos al aceite. Variedades como picual, arbequina, hojiblanca o cornicabra dan lugar a aceites con perfiles sensoriales distintos: más intensos, más frutados, más suaves o más complejos.
El aceite de oliva virgen extra no es solo un ingrediente: es un símbolo cultural, un elemento esencial de la dieta mediterránea y un producto reconocido mundialmente por sus beneficios para la salud.
Jamón y aceite: una unión perfecta
Cuando estos dos productos se encuentran, ocurre algo extraordinario. El jamón ibérico, con su textura sedosa y su sabor profundo, encuentra en el aceite de oliva virgen extra el aliado perfecto para potenciar sus matices.
Un buen AOVE puede:
- Resaltar el dulzor natural del jamón
- Aportar frescura y equilibrio
- Intensificar la experiencia sensorial
Este maridaje no es casual, es el reflejo de una cultura gastronómica que entiende el producto como algo vivo, que se disfruta, se comparte y se celebra.
Más que gastronomía: identidad, salud y economía
El jamón ibérico y el aceite de oliva representan mucho más que dos productos gourmet. Son parte de la identidad de España.
- Salud, por sus beneficios nutricionales
- Riqueza, porque generan empleo y sostienen economías rurales
- Tradición, porque preservan formas de vida ancestrales
- Innovación, porque evolucionan con nuevos formatos y propuestas
Hoy encontramos desde gamas ecológicas hasta creaciones innovadoras como el “caviar ibérico”, donde el aceite o el jamón se presentan esferificados, llevando la tradición a la alta gastronomía.
Grandes nombres del ibérico y el AOVE
En Made in Spain Gourmet seleccionamos cuidadosamente productores que representan lo mejor de esta excelencia:
Y en el mundo del aceite:
Made in Spain Gourmet: el origen del criterio
En un mundo donde la palabra “gourmet” se utiliza con demasiada ligereza, en Made in Spain Gourmet defendemos algo distinto: el criterio.
Svetlana e Israel, los propietarios y creadores en 2019 de Made in Spain Gourmet, seleccionan personalmente cada producto. No se trata solo de calidad, sino de historia, autenticidad y emoción. De entender por qué un producto merece estar en tu mesa.
Porque cuando eliges un jamón o un aceite en Made in Spain Gourmet, no solo estás comprando un alimento. Estás accediendo a un fragmento de España, a su tierra, a su cultura y a su forma de vivir.
Un privilegio que se comparte
Desde las dehesas hasta los olivares, desde la tradición hasta la innovación, el jamón ibérico y el aceite de oliva virgen extra son mucho más que productos: son experiencias, esperiencias 100% Made in Spain.
Son ese momento en el que una mesa se llena, una conversación comienza y la vida se celebra.
Y eso, precisamente, es lo que hace de España un lugar único.
Y de estos productos, un auténtico privilegio.








